dijous, 19 de maig del 2016
UNA HISTORIA
Hacía cerca de dos años que le había conocido. Al verle había sentido la necesidad de abrazarle, de besarle, de amarle... Se enamoró en el mismo instante en que le vio. Sí, existen los amores a primera vista. Él dijo que lo primero en lo que se fijó fue en sus ojos color turquesa...
Empezaron a hablar por whatsapp cada noche. Se comenzaron a conocer, a descubrir sus historias, sus secretos, sus misterios... Una mañana quedaron para tomar un café en una terraza y, por primera vez pudieron hablar sin teléfonos de por medio. Se gustaron mucho más... Y en la segunda cita, sus bocas se fundieron en un apasionado beso que más que un beso fue una tormenta de fuegos artificiales.
Hubieron más citas, más cafés, largas y bellas conversaciones, muchas cervezas, muchísimas risas, aunque las circunstancias familiares de cada uno convertían a sus encuentros en misiones casi imposibles.
Para ella se convirtió en algo más que en su pareja, era su mejor amigo, su confidente... Sentía que con él podía ser sincera y abrir su corazón sin miedo, sin embargo, él no era exactamente como ella había creído.
Ante las adversidades, él prescindía de ella. Prefería estar solo a compartir su sufrimiento con ella. Establecía un absurdo silencio absoluto dejándola a ella totalmente desolada.
Hubieron mentiras y silencios, demasiados silencios, aterradores silencios que hacían que ella cayera en la más honda de las tristezas. No entendía que él actuara de aquella manera. En lo bueno y en lo malo, decían, y sin embargo él parecía que no pensaba de esa manera.
Ella le ofreció muchas oportunidades de corregir sus errores. Le había dicho las cosas que no le gustaban de él, pero una y otra vez volvía a sus silencios que tanto la dolían.
Al final, ella se cansó de intentarlo. Estaba cansada de hablar sola con su teléfono y de no recibir contestación a sus preguntas. Estaba harta de esa estúpida sensación de soledad que la embargaba. Se cansó de darle ocasión de demostrarle ese amor que él decía que sentía por ella.
Y dejó de mandarle mensajes, dejó de esperar respuestas...
La tristeza se encargó de apoderarse de su corazón: había perdido a su amor y también a su mejor amigo. Demasiada pérdida para un solo corazón.
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Algunos se dicen ser amigos, amantes...pero lo son por interés, puesto que a los primeros compases de la vida en los que hay que entregarse, encuentran excusas para huir.
ResponEliminaY no serán muy amigos (con lo que esta palabra significa) puesto que mientras se hace camino, si ven algun inconveniente, aprietan el paso para dejarte sola en medio de la ruta.
Pues si. Ese tipo de "amistad" es demasiado común por desgracia.
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