dissabte, 23 de juliol del 2016
SOLA
Otra vez sola. Invadida por ese sentimiento tan difícil de describir que te sucede cuando tus hijos son mayores y tienen sus propias vidas, sus amigos, sus novias, en resumen, sus propios caminos...
En mi caso, como en el caso de otras muchas mujeres, esa soledad es mucho más grande porque no tenemos pareja con quien compartir el dolor que produce verles marchar de tu lado. Un dolor extraño puesto que se contradice con la satisfacción de haber educado a personas con autonomía, capaces de aprender a volar y de buscar sus propios destinos. Pero ver la casa vacía, silenciosa, inmersa en una inquietante tranquilidad, provoca la sensación de que estás envejeciendo, de que has entrado en una fase que te lleva de cabeza a esa tercera edad que hasta hace poco veías tan lejana.
Sí, es ley de vida, y lo acepto como tal, sin embargo, eso no quita la tristeza que te empaña por dentro no dejándote ver con claridad. Les echas de menos. Añoras esos días en que los podías coger entre tus brazos y los acunabas para que se durmieran. Recuerdas aquellas nanas que les cantabas, en mi caso boleros, las horas en el parque deseando que se cansaran de jugar y agotando conversaciones con otras madres y padres. Ya no les puedes comprar aquella ropita menuda de colorines ni pasas tiempo en las jugueterías aguantando sus rabietas porque querrían llevárselo todo a casa. Se acabó acompañarlos a la escuela o las fiestas de cumpleaños que terminaban siempre con la frase "el próximo año no la hacemos en casa". Se terminaron los piojos, los chupetes, los biberones, el cambiar pañales, los viajes a urgencias por un poco de fiebre... tantas y tantas cosas...
Ahora ellos ya son mayores. Tienen proyectos, ilusiones y tú sólo puedes que apoyarles y ayudarles en todo lo posible. Y quizás algún día te traigan nietos y vuelvas otra vez a los chupetes, las rabietas, las nanas y todas esas pequeñas cosas que tanto echabas de menos.
dimecres, 20 de juliol del 2016
HOY
Cuántos giros da la vida a lo largo de los años? En cuestión de segundos todo puede cambiar, de repente, sin avisar... A veces, en un momento, una vida más o menos feliz se torna una pesadilla. O una vida difícil se vuelve maravillosa. Aunque esto último no suele ocurrir muy a menudo.
Los sobresaltos del destino nos forjan, nos enseñan a no acomodarnos, nos avisan de que no podemos pensar que las cosas siempre estarán igual. Los movimientos del suelo que pisamos son los que nos despiertan y nos ponen en alerta para que seamos precavidos.
Pero por más medidas de seguridad que tomemos, los accidentes suceden igual, las enfermedades llegan así como los despidos del trabajo, las catástrofes naturales, los atentados o cualquier otra desgracia. Nada ni nadie puede parar las manos del destino, sólo podemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para minimizar las posibilidades de que ocurra pero evitarlo es imposible.
Y cuando sucede, no tenemos más opción que aceptarlo como una piedra en nuestro camino. Los lamentos, los reproches... eso ya no sirve de nada. Tenemos que mirar hacia adelante, el pasado pasado está y ya no tiene arreglo. El presente es lo que tenemos en la mano, porque el futuro por desgracia nadie nos lo garantiza.
Así que, vivamos el día de hoy, a tope, siempre sin perjudicar a los demás, disfrutando de cada segundo, de cada pequeño detalle, cogiendo sólo lo bueno, lo bonito, lo que nos hace sonreir. Todo lo demás aceptémoslo como una lección y pasemos a otra cosa. Nada de pensamientos tristes, ni negativos. No nos llevan a nada bueno, al contrario. Sembremos las semillas del amor, de la alegría, del buen rollo para que si tenemos un mañana podamos recoger el fruto y, si no lo tenemos, alguien pueda recogerlo por nosotros.
dijous, 14 de juliol del 2016
HOY TOCA QUE ME DUELA
Cuando una tiene dolor crónico cruza los dedos cada noche para que el día siguiente sea de los buenos, de los que no duele casi nada o nada, lo que suele suceder muy pocas veces.
Algunos días sólo me duelen los pies, o las rodillas, o las piernas, o la espalda, o la cabeza. Pero en otros me duele absolutamente todo, y todo al mismo tiempo. Entonces suspiras y piensas "hoy toca que me duela" y te resignas tomándote uno de esos potentes antiinflamatorios que te recetó el médico y que te quita sólo parte del dolor, te deja medio atontada e incluso te flaquean las piernas.
En esos días, es difícil ponerse con alguna tarea que requiera concentración. El cuerpo está tan vapuleado que la mente es incapaz de centrarse en nada y aunque no soy de las que se quedan en la cama, cada vez más me cuesta realizar actividades en esos días de dolor. Todo se me hace una montaña, hasta la actividad más insignificante como puede ser secarme después de la ducha.
Y todas las personas a quienes se lo explicas tienen remedios y soluciones para ello, curiosamente todas menos aquellas que lo sufren. Supongo que somos unas incomprendidas porque nadie sabe lo que es hasta que se pasa por ello. Nadie puede entender qué se siente hasta que notas como si te hubieran dado una paliza como las que salen en las películas, una de esas en las que te preguntas cómo el personaje se puede poner en pie de nuevo.
En fin, que nos ha tocado que nos duela y tenemos que vivir con ello, nos guste o no nos guste. Y aunque cada mañana me repita "hoy voy a tener un gran día" nadie me asegura que vaya a ser así.
dimecres, 13 de juliol del 2016
ALEJANDRA Y EL ÁNGEL CAÍDO
Alejandra y el ángel caído, por Esther Arranz
Ella sufría en silencio
el desamor de un matrimonio vacío
sin pasión, sin remedio,
todos los esfuerzos baldíos.
Sentía escapar su vida
entre aquellas cuatro paredes
sin placer, sin alegría,
inmersa en aquellas redes.
Cuando terminaba la esperanza
un ángel cayó del cielo
y el corazón de Alejandra
empezó a palpitar de nuevo.
Él devolvió su bella sonrisa
sus caricias eran de puro fuego
sus ojos desprendían chispas
sus labios se llenaban de besos.
Se veían en un hotel a escondidas
de miradas curiosas, en secreto,
y allí sus pasiones perdidas
recuperaban por fin el aliento.
Y pasaron días, y también meses
y su amor parecía infinito
pero las cosas engañan a veces
y siempre se descubre el delito.
Así, un día Alejandra
descubrió a su ángel con otra
y tras esa enorme puñalada
la mujer sufrió de congoja.
Días y noches pasó llorando
añoraba de él tantas cosas
el dolor creció tanto y tanto
que doblegó su mente preciosa.
Alejandra saltó desde un puente
mientras a Dios pedía clemencia
todos lloraron su muerte
pensaban que sólo era demencia.
El marido no entendía nada
tampoco los vecinos comprendían
la familia sólo se lamentaba
sin saber la razón de su desdicha.
Nunca nadie supo de su aventura
nadie nunca sospechó nada,
Alejandra se llevó a la tumba
aquella historia inventada.
Nunca el ángel existió
a nadie real había amado
fue su mente la que creó
a ese ser tan deseado
para llenar el desamor
de un matrimonio fustrado.
Esta historia así acaba
la de Alejandra y el ángel caído
una mujer olvidada
por un incompetente marido
y un amor que llenaba
aquel enorme vacío.
dilluns, 11 de juliol del 2016
EL CANSANCIO
Hoy estoy particularmente cansada. Es un cansancio físico agravado por esta calor asfixiante que derrite hasta las ideas. El dolor de cabeza, de piernas y de espalda junto con la pesadez causada por las altas temperaturas convierte cualquier movimiento en una odisea para la que hay que mentalizarse antes de empezar, sabiendo que terminarás más agotada aún, más dolorida y encima empapada de sudor.
También es un cansancio psicológico. Todas las circunstancias que me rodean me están suponiendo un sobreesfuerzo a todos los niveles. No hay un solo aspecto de mi vida que en este momento esté equilibrado. Es como si estuviera en el centro de un balancín cuyo movimiento varía constantemente y yo tuviera que mantenerme en pie encima de él sin caerme.
No voy a entrar en detalles sobre los motivos de este caos, quizás lo haga más adelante, pero por más que intento encontrar algo de estabilidad sólo encuentro que obstáculos y eso mella mi autoestima.
Quizás si no sintiera una creciente falta de fuerzas y de energía podría enfrentarme mejor a las piedras del camino. Pero cada vez son más los problemas físicos que tengo y cada vez menos las ganas de emprender batallas.
Ojalá hubiera alguna forma de vencer a este cansancio porque no recuerdo en mis casi cincuenta años de vida ningún momento con menos fuerza que ahora.
dissabte, 9 de juliol del 2016
A ESTAS ALTURAS
A estas alturas de mi vida tengo muy claro lo que quiero y lo que no, lo que estoy dispuesta a tolerar y lo que no, lo que me gusta y lo que no... A estas alturas de mi vida me conozco demasiado bien, es lo que tiene cumplir años. Cuando alguien ha entrado en mi vida siempre procuro hacerle saber mis dos peores defectos, por eso de que luego no puedan decir que no lo sabían. Soy celosa, mucho, y sincera, demasiado.
No soporto los hombres que cuando están contigo se pasan el tiempo hablando de otras mujeres o que chatean con ellas cuando se supone que están con la mujer a la que aman, y en lugar de demostrárselo prefieren hablar por el móvil mientras ella está sentada a su lado mirando para cualquier sitio para evitar que él vea el enfado de su rostro. Me parece de mala educación, de mal gusto... Particularmente me ofende muchísimo.
No soporto que cuando chatean contigo te digan lo mucho que te aman y que cuando te tienen al lado no tengan ninguna muestra de afecto. Acabo por pensar que me están tomando el pelo. Y aunque suelo perdonarles porque dándole vueltas pienso que quizás yo sea demasiado exigente, después de varias oportunidades, me harto. Yo necesito algo más que palabras sino cómo voy a creer que me quieren? Además cuando yo amo a alguien necesito su contacto físico y suelo ser muy afectuosa, con lo que creo que si de verdad me amaran como dicen corresponderían a mis gestos.
No soporto que cuando les dices lo que no te gusta de buenas maneras, sin gritos, sin insultos, sin malas palabras, te respondan con silencios. No es tan difícil decir "lo siento, intentaré que no vuelva a suceder". O es que su orgullo es más grande que el amor que sienten por mí?
A estas alturas de mi vida me he hartado de ser tonta, de esperar que me amen como yo les amo. He decidido que a partir de ahora yo seré mi prioridad. No voy a ceder nada más que lo justo, no habrá segundas oportunidades porque la que acaba llorando a moco tendido soy yo y eso se acabó. No habrá ni una sola lágrima más por alguien que no está dispuesto a amar con todas las consecuencias, por alguien que no pasa página y arrastra su pasado encima de sus hombros y no es capaz de soltar ese lastre.
A estas alturas de mi vida no voy a desperdiciar ni un segundo más en decir palabras que no son escuchadas. Sólo voy a llorar por lo que realmente lo merezca. Voy a reir, a ser feliz, a aceptar las desgracias de mi vida como lecciones y no como males. La aceptación de la realidad es el primer paso para poder seguir adelante. Sin eso no podemos avanzar, y a estas alturas de mi vida necesito avanzar, caminar hacia mi vejez con el corazón tranquilo y la mente despejada. Ya no tengo edad para turbulencias, pasan demasiada factura.
dilluns, 4 de juliol del 2016
QUISIERA
Quisiera, por Esther Arranz
Quisiera despertar contigo cada día
ver salir el sol cada mañana
compartir contigo las caricias
que te den empuje en la batalla.
Quisiera escuchar contigo melodías
bailar, cantar, abrazar tu alma
darte calor, masajes, alegrías
ser la pastilla que tus males apartara.
Quisiera sentir tu olor a todas horas
que cada noche en tus brazos me abrazaras
consolar tus penas y zozobras
y que tú mis penas consolaras.
Quisiera ser parte de tu vida
que nada ni nadie nos separara
el último eslabón de tu cadena
el arco iris que tu vida iluminara.
Dedicado a ti, tú ya sabes quien.
diumenge, 3 de juliol del 2016
SI TÚ SUPIERAS
Si tú supieras, por Esther Arranz
Si tú supieras cuánto amor siento por ti
cómo vibra mi corazón al verte
tan fuerte el deseo que hay en mí
que toda mi piel desea poseerte.
Si tú supieras las ganas de tus besos
el ansia por poder acariciarte
ambicionando tus manos en mis pechos
frenando mis manos para no tocarte.
Si tú supieras cuánto busco tu mirada
mis pensamientos sólo son para amarte
de tu alma estoy enamorada
en mis noches sólo deseo soñarte.
Si tú supieras el fuego que en mi despiertas
no podrías ya de mi alejarte
mi alma y mi mente sólo a ti están abiertas
a nadie más ya pretendo agradarle
pues ya sin ti mi vida está desierta
y a ti vuelvo para nunca más alejarme.
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