dimecres, 30 de març del 2016

LAS PRISAS



Vivimos a una velocidad de vértigo. Esto no es ningún secreto. Nos lo dicen los anuncios que pretenden que ni siquiera tengamos que esperar a que se seque nuestra crema hidratante o el esmalte de uñas, o que paguemos con el móvil para evitar perder tiempo buscando y sacando la tarjeta de crédito o los billetes de la cartera.

Es así, nos empujan a vivir exprimiendo cada segundo para que no perdamos tiempo. El problema es que esta forma de vida nos ha convertido en seres extremadamente impacientes.

Nos incomoda tener que hacer cola para cualquier cosa porque alguien ha creado en nosotros la sensación de que estamos perdiendo el tiempo. Nos desquician los atascos, esperar la cuenta del restaurante o tener que esperar que comience una reunión porque el orador se retrasa cinco minutos.

Son sólo unos pocos ejemplos de situaciones cotidianas que siempre nos han molestado pero que ahora pueden llegar a causarnos un ataque de ansiedad. Y todo porque alguien se ha empeñado en que sea así. 

Cada segundo que perdemos es un segundo en el que no estamos consumiendo o gastando. Y claro está, las empresas no pueden permitirse todos esos segundos perdidos sin que los clientes se gasten sus ya menguados ingresos en sus productos. 

Pero el aspecto en que las prisas se hacen más evidentes, es en las comunicaciones. Tener whatsapp, facebook, skype, etcétera no es sinónimo de estar veinticuatro horas al día siete días a la semana disponible, no. Significa que tienes varias formas para comunicarte con las personas pero que no siempre la respuesta será inmediata. Porque hay vida más allá de las tecnologías. Sí. Hay muchas otras tareas que hacer al cabo del día y no siempre es posible responder un mensaje de inmediato. Y cuando no lo haces es cuando empiezan a lloverte emoticonos de queja, lágrimas, caras de todo tipo y mensajes del tipo es que ya no me quieres, no quieres hablar conmigo y frases por el estilo.

A pesar de todo, está la gente al otro extremo, la que pueden pasar días sin contestarte y encima se preguntan por qué te has enfadado. Una cosa es la impaciencia y la otra la mala educación. 

En fin, sólo quiero añadir que tanto esta entrada como todas las de este blog son pensamientos, quejas, críticas a título personal. No pretendo convencer a nadie de nada ni que nadie esté de acuerdo conmigo. Sólo quiero expresar lo que pienso.

Gracias por leerme.

dimarts, 29 de març del 2016

LA CEREMONIA



"Quiero salir pero nada serio"

Ésta es una de las opciones que te da una popular página de contactos a la hora de exponer qué es lo que esperas encontrar. 

Por qué no decir directamente que la mayoría de las personas, hombres y mujeres, que se apuntan a esas páginas buscan sexo esporádico o alguien con quien acostarse de cuando en cuando sin más compromiso que el que tendrían dos gatos callejeros.

Al menos sabemos que los gatos no irán contando por ahí sus aventuras, ni presumirán de cuántas o cuántos han pasado por sus camas.

Qué nos ha pasado? Por qué la mayoría ya no soñamos con enamorarnos como en las películas? Quizás es que las experiencias a una determinada edad han dejado tantas secuelas que ya no queremos volver a pasar por nada parecido y preferimos relacionarnos con otros seres humanos pero dejando al lado cualquier sentimiento que con el tiempo pueda hacernos más daño.

Es una lástima. No hay nada más hermoso que enamorarse. Ver a alguien a quién no conoces y de repente sentir la necesidad de abrazarle sin saber apenas ni como se llama. Esperar cada día que te diga algo para poder mirarle fijamente. Y de repente, un día empezáis a hablar por whatsapp por la noche, y cada noche se convierte en una ceremonia, en la que la intimidad de ambos se va entrelazando, hasta que en un momento dado eso deja de ser suficiente. Las conversaciones se quedan cortas para expresar los sentimientos que nacen del corazón. Son necesarias las caricias, los abrazos, las miradas, los besos fugaces al principio, y apasionados después. Es que ya nadie echa de menos esas experiencias?

Parece ser que ahora empezamos la casa por el tejado. Nos acostamos y si el sexo funciona quizás y sólo quizás pueda haber algo más profundo.

Y así le va a la humanidad, que queremos las satisfacciones primero y las obligaciones después y con ese orden de prioridades no vamos a ninguna parte.






EL OVILLO



La mentira, esa capacidad del ser humano de tergiversar la realidad normalmente en su favor, ya sea para conseguir algo, para evitar situaciones incómodas, o simplemente porque disfruta creando una realidad paralela a su alrededor, es uno de los peores defectos de la humanidad y uno de sus mayores problemas. Es la base de todos los engaños, fraudes y manipulaciones que sufre nuestra sociedad y que viene desde nuestros propios orígenes.

Conocí a alguien cuya vida estaba basada en mentiras. Había tejido un ovillo de historias y de situaciones, tan complejo que era imposible que alguien no se diera cuenta de que todo aquello flaqueaba por algún lado. Pero curiosamente, parecía que la única que le intentaba hacer ver que aquello no era bueno era yo. O es que los demás no se daban cuenta de toda la falsedad que salía de su boca. O es que estaban tan acostumbrados a ello que ya ni siquiera le escuchaban. Y no sé cual de las dos opciones es más triste.

Mientras las mentiras se las decía a los demás, yo intentaba ver hasta dónde se podía llegar mintiendo como un cosaco acerca de todo. El problema surgió cuando me mintió a mí. Qué fácil es desbaratar la confianza de alguien! Desde ese momento, comprendí que no podía confiar en él, porque incluso una vez descubierta la verdad, nunca fue capaz de reconocerlo y de pedir disculpas.

El ovillo aún sigue intacto, y sigue creciendo, y los que han intentado tirar de la lana han podido deshacer una parte del ovillo sin problemas. 



Ahora bien, cuando al tirar la lana comience a enredarse, los nudos se harán tan grandes que la única forma de deshacerlos será cortando el hilo, y entonces, el ovillo se desmoronará al igual que la persona que lo creó.

El daño que puede ocasionar una mentira puede ser minúsculo o enorme. La consecuencia de ella es la pérdida absoluta de la confianza en esa persona y eso sí conlleva un inmenso dolor cuando se trata de alguien cercano.


dilluns, 28 de març del 2016

MI RINCÓN


Cerca de este hermoso lugar surgió la idea de este blog.

Es uno de mis rincones preferidos, uno de esos donde me pierdo para pensar, para exprimirme los sesos y encontrar un motivo oculto en todo el patetismo que nos rodea.

Porque sí, el mundo en el que vivimos es patético, y lo peor de todo es que nadie está por la real labor de ponerle solución. 

Así que, amigas y amigos, nos encontramos en un camino sin salida.

Es una triste visión, sí. Pero que alguien me diga lo contrario. Y que me lo justifique. Porque decir las cosas es muy fácil, prometer es muy fácil, crear falsas expectativas es sumamente sencillo... JUGAR con la felicidad ajena, ESPECULAR con el futuro de los demás, MANIPULAR los sentimientos de personas con corazón... Es tan fácil.

Pero si miramos a nuestro alrededor, el espectáculo es desolador. No hay ningún aspecto de este mundo que infunda un pequeñísimo rayo de esperanza de que en algún momento todo va a mejorar. 

Sí, ya sé que es bastante triste pensar de la manera en que lo hago, pero en este momento, en la soledad de una habitación, acompañada de mi gato, mi perra y de la música que sale por los auriculares sin ningún tipo de orden, las ideas que vienen a mi cabeza son bastante desesperanzadoras.

De qué va este blog? 
Es una crítica que necesita salir de mi mente, una retahíla de pensamientos sin sentido, una queja que quizás no lea nadie... Realmente no lo sé.

A partir de ahora, en lugar de llenar mi muro de facebook de pensamientos que quizás no le importan a nadie, lo escribiré en este blog.

Buenas tardes y hasta la próxima entrada.