dimecres, 31 d’agost del 2016
EL INSULTO
En esta semana me han insultado dos veces. Creo que es un record.
Uno de los insultos ha venido a razón de algo que he escrito en este blog. Todo lo que escribo es una mezcla de realidad y ficción. Sí que hay textos basados en experiencias personales pero tergiversadas, aumentadas, exageradas... es una manera de dar dramatismo al escrito. No es ni mucho menos mi diario, porque me faltarían horas para escribir todo lo que me depara el día a día.
No obligo a nadie a leer lo que escribo, entiendo que cada uno es libre de escoger su lectura y si alguien lo lee es porque le apetece. Si alguien no se encuentra a gusto con lo que ve tiene completa libertad para cerrar el blog.
Cada uno vive las experiencias desde su punto de vista y discutir es inútil porque no van a cambiar su perspectiva ni yo voy a cambiar la mía. Pero creo que no es justo machacar a las personas que, por otro lado, saben que lo están pasando mal.
Para mí escribir es una vía de escape igual que tomar un café con un amigo. El otro insulto vino porque parece ser que si tomas un café con alguien del sexo opuesto tienes ya que ir con el vestido de novia en la mano. La conquista, el flirteo, el cortejo romántico... como quieran llamarle, ha desaparecido. Se pasa del café a tener que conocer a la familia en un momento. Y yo no estoy por la labor. Seré una ilusa pero busco un hombre que me haga vivir momentos especiales, unos cuantos, antes de decidir que quiero más compromiso con él.
En resumen, estoy en contra de todo tipo de violencia incluida la verbal, por eso en ningún momento voy a rebajarme a insultar a quien lo hizo contra mi persona. Prefiero que se coman ese orgullo, ese rencor, ese odio ellos solitos.
diumenge, 28 d’agost del 2016
EL BESO
Besar unos labios y no sentir nada. Cerrar los ojos y recordar todo lo que otros labios te hicieron sentir, cerrar los ojos y añorar aquellas sensaciones que te transportaban a otro mundo, uno en el que solamente había amor.
Besar unos labios y sentir frialdad, unos besos que no transmiten nada, que tan solo son un contacto entre dos bocas que no se dicen nada, como el roce de dos brazos en el autobús.
Besar unos labios y pensar que ese no es el hombre que anhelas en tu vida, no hay química ni física, ni nada que se le parezca. Sólo es un beso sin más, un beso que él te ha pedido y tú le has dado porque necesitas sentir cariño y, por un momento creíste que podría ser especial. Pero no.
Y cuando dejas de besar esos labios, deseas salir corriendo en otra dirección, una que tampoco te conviene, porque no quieres regresar a esos besos que tanto significaban pero que iban unidos a alguien a quien no le importas nada, alguien que dejó de hablarte sin motivo, alguien que ya sólo puede quedar en la memoria de tu pasado.
dijous, 11 d’agost del 2016
SOSPECHAS
Sospechas, por Esther Arranz
Sospeché que nunca me amaste
que tu amor sólo eran palabras huecas
que sólo eran frases que inventaste
tan sólo eran mentiras y tretas.
Sospeché que tus labios me mentían
que tus besos no eran en verdad para mí
tus manos, tu piel estaban tan frías
sólo dudas y sospechas te rodeaban a ti.
Sospeché de tu romanticismo exagerado
de tus juramentos y promesas
cuando todo lo que sentía a tu lado
era que tú le pertenecías a ella.
Sospeché que desperdiciaba mi cariño
sospeché que acabaría llorando
supe que no estaba en mi destino
que no habría un futuro para ambos.
Y así un día mis sospechas fueron ciertas
tus silencios sólo me confirmaban
lo que me decían mis sospechas
que tú a mi no me amabas
y así de nuevo mi corazón se enfrenta
otra vez a las lágrimas y al drama,
a recomponer todas esas piezas
que dejaste esparcidas encima de mi cama.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)